Después de algún tiempo con blog ya iba siendo hora de dedicarle un post a la más grande banda de rock de todos los tiempos (al menos para mí). Pero mi intención no es contar la historia del grupo, para esas cosas ya existe Wikipedia:
AC/DC es una banda de Hard Rock formada en Melbourne (Australia), en 1973, por los hermanos Malcolm y Angus Young. Sus álbumes han sido vendidos en numerosos países, con un total estimado de 150 millones de copias, y su álbum Back in Black vendiendo más de 21 millones en Estados Unidos y 42 millones en todo el mundo, haciéndolo el segundo álbum más vendido de la historia. Aunque el grupo es considerado como pioneros del rock pesado y el heavy metal junto con Kiss, Led Zeppelin, Deep Purple y Black Sabbath, sus miembros refirieron su música como rock & roll.
Aunque en la época inicial, la banda tuvo a Dave Evans como el cantante, sus fanáticos tienden a dividir la historia de AC/DC en dos etapas: la de Bon Scott (1974-1979) y la de Brian Johnson (1980-actualidad). Algunos fans tienen una preferencia, otros valoran por igual los méritos de ambos cantantes.
La idea era contar mi experiencia con los que para mí son los reyes de este tinglado. Y esto sólo es la primera de muchas partes. Poco a poco y con tiempo iré publicando un nuevo post por cada disco que tienen, lo comentaré un poco y acabaré con un vídeo que elegiré de cada álbum. También crearé una nueva etiqueta (AC/DC) para que puedan ser fácilmente accesibles para cualquier persona que lea el blog.

En cuanto a mi relación con los australianos: corrían finales de 1995 (tal vez principios del 96) cuando me disponía a poner como cada sábado por la mañana el programa de los 40 que pasaban en canal+. Ahí fue cuando Fernandisco, dijo lo de: “(…) una banda que cuenta con miles de adeptos en nuestro país. Para todos ellos, para todos vosotros, aquí los tenéis con Hail Caesar“. Me lo sé de memoria porque siempre solía grabar todos los vídeos que podía, y el corte comenzaba justo cuando el presentador pronunciaba esas palabras. Y es que puedo asegurar que ese vídeo lo vi muchas, pero que muchas veces.
Yo, con apenas quince años, y que era fan de Green Day, The Offspring, Pearl Jam, me encontré con algo totalmente distinto, pero que desde el principio me di cuenta que iba conmigo. Más tarde también vi el vídeo de Cover You in Oil (Échate Gasoil, como diría mi amigo Luisón) y por supuesto el de Hard as a Rock.
Así que mi idea sobre lo que era AC/DC ya empezaba a tomar forma, por lo que tomé 2500 ptas de la época y un día que fui a comprar al Pryca con mis padres hice la mejor inversión de mi vida. Era mi primer CD, mi padre acababa de ampliar el equipo de música, y en mi familia acabábamos de entrar en la era digital. Ballbreaker se convirtió en la primera pieza del puzzle.

La segunda pieza se llamaba Back in Black, y tenía forma de cassette grabado que un amigo me había dejado cuando le dije que me había hecho con el último disco de los australianos. Llegué a mi casa, lo metí en el equipo, lo rebobiné (algún día tendremos que explicarles a nuestros hijos qué era eso de rebobinar) y pulsé el play. Cuando por fin lo había escuchado entero no podía salir de mi asombro: ese disco era incluso mejor que el mío.
Y así es como comenzó esta historia. Con el paso de los años me fui haciendo poco a poco con toda la discografía de la banda. La verdad es que no era difícil porque la mayoría de los discos costaban 1000 pelas, eran de los de serie media con una admiración amarilla. Pero también tenían compactos que seguían costando igual, pero claro, cuando hablamos de un Back in Black o un Highway to Hell carece de sentido hablar de dinero. Esas obras de arte deberían estar en los museos y en las bibliotecas, accesibles a todo el mundo como cultura que son.
Con mi madre era una pelea constante. Cuando aparecía con un disco nuevo, siempre me decía: “¿eso qué es? ¿Otra vez el tío que chilla?“. Y yo con una sonrisa en la cara simplemente contestaba: “Sí, el tío que chilla“. Pobre mujer, la verdad es que le daba hasta dolor de cabeza, porque yo no ponía otra cosa (bueno a veces sí, aunque eran todo cosas horribles). Pero claro, cuando era pequeño también me tenía que tragar día sí y día también a Luis Miguel porque mi hermana tampoco paraba. Y sobreviví.

Y pasó el tiempo y me hice mayor (no tanto). Mi última etapa se remonta a diciembre del 2000. Por fin, y con mi amigo Juanma (con el que compartía todo lo que os he contado arriba) estuve presente en el concierto más increíble que han visto -y que seguramente verán- mis ojos. Cuando Angus apareció en el escenario y comenzó con los acordes de You Shook Me All Night Long fui consciente de lo que han significado y significarán para mí este grupo de australianos bajitos y feos.
Eres un grande!!!! Di que sí que son la de dios.
PD: comprar/robar en el Pryca es siempre lo mismo.
Hard as the live you said!!!
Espero que cuando tu madre hablaba del tio que chilla, se refiriera a Brian Jhonson, y no a Dios, más conocido en la tierra como Bon Scott.
Degollaré aquí a cualquier persona que critique a Bon Scott, aviso.
Hombre primo, ya era hora de hablaras de algo serio…
jajajjaja
Jesús
Bueno, entonces también iba siendo hora de que me dejaras un comentario, no? jeje.
Si te interesa el tema voy a empezar a hablar de los discos a partir de hoy. Primera entrega: High Voltage (1976).
Un saludo primo.
Enhorabuena por este fotolog. AC /Dc es una buena banda de rock, para mi la mejor.
Si quieres te puedes pasar por mi blog. Se aceptan comentarios
http://www.acdcspain.blogspot.com
Un abrazo
-Totti-