Ya me estoy empezando a sentir mal, hace poco me lo dijeron y no hice caso, pero soy El Pepino. Suena a colega del Torete y el Vaquilla. Cuando he visto en las estadísticas que para entrar en mi página la gente escribe en google el blog del pepino… parece un poco despectivo, ¿no? Un día de estos los municipales de mi pueblo me paran por la calle y me arrestan.
Pero bueno, el tema del post no tiene nada que ver con esto. Se me ha ocurrido dar una explicación oficial a mi apodo de la red (aka). Hace un tiempo cuando Cuchi hizo la presentación oficial de este blog en la blogosfera comentaba esto:
Pepino es Pepino desde que vimos Cuarta Planta -cada uno por su lado- y quedamos traumatizados con la historia de Pepino.
Y es que no sé si habéis visto la peli, pero es bastante chunga. Cuchi ya me había comentado que era un poco jodida. Por fin después de verla lo llamé y se lo comenté. “Ah, que ya la has visto? Hostias chaval, Pepino, eh?“. Ya te digo. Pepino es uno de los personajes de la peli, que por cierto trata sobre unos chavales con cáncer que están en un hospital, y que tiene un final bastante trágico. Para echarse a llorar vamos.
El caso, es que cada vez que hablábamos por teléfono Cuchi ya descolgaba así: “Eh Pepino qué pasa!“. Y el tiempo fue pasando y pasando, abrí un blog, me lo bautizó como el blog de Pepino y hasta aquí.
Sé que no es fácil ser Pepino, y por eso te admiro.
Lo que son las cosas: por aquellas fechas yo trabajaba a escasos metros del lugar en el que se rodó esa película…