Que como su nombre indica funciona con cassettes, vamos, las cintas de toda la vida. Y es que aunque parezca mentira ese artefacto tan anticuado me sigue dando felicidad en pleno siglo XXI. Qué grandes tiempos aquellos en los que en el instituto nos pasábamos cintas y nos las grabábamos en nuestra doble pletina. Y si no fuera por la radio de mi coche (bueno vale, es de mi padre, pero él me lo deja) no habría recordado aquellas grandes canciones que solía escuchar cuando no era más que un adolescente.

En aquella época yo ya era un gran fan de AC/DC que incluso me había hecho con mi primer disco compacto de la banda. Comerciaba e intercambiaba todo este material con las cintas que Fiti me grababa de la fuente inagotable que eran los discos de vinilo de su padre. Led Zeppelin o Deep Purple era lo que más solía pedirle y de vez en cuando el gran Fiti me sorprendía con una de esas grabaciones gloriosas que aún hoy todavía recuerdo. Como lo es ésta: una cinta de 90 (hora y media de música) con algunos grandes hits rockeros y ochenteros (no todos), de esos que nunca pasan de moda. Son y eran éstos:

Y todavía me falta una. Se trata de Rock and Roll Dreams Come Through, de Jim Steinman. Una pedazo de canción, que por cierto fue versioneada (con la jovencísima Angelina Jolie figurando en el videoclip) muy aceptablemente años más tarde por Meat Loaf, cantada por el mismo tío que decía eso de “turn around, bright eyes” en la conocidísima canción de Bonnie Tyler, también producida por Steinman. Vamos, una obra maestra hecha por maestros. Y ya sé que las pintas que llevan son lamentables, qué queréis, tiene el vídeo casi 30 años.